Pontevedra tiene 4.300 viviendas autorizadas que nadie construye

La urbanización de los terrenos de Tafisa es uno de los polígonos pendientes de edificar.

La falta de financiación a las promotoras por la crisis deja baldíos los suelos urbanizables

La urbanización de los terrenos de Tafisa es uno de los polígonos pendientes de edificar.

La urbanización de los terrenos de Tafisa es uno de los polígonos pendientes de edificar.

Hasta ocho grandes unidades de suelo urbanizable autorizados en el PXOM de Pontevedra están sin construir como consecuencia, principalmente, de problemas de financiación y de la crisis económica. Es el grueso de una larga lista de bolsas de suelo, que llega a sumar hasta cuarenta unidades o polígonos, que no están ejecutadas a día de hoy y que ascienden a 4.300 viviendas. En esta cifra se incluyen tanto las correspondientes a los polígonos no desarrollados como a aquellas unidades que, encontrándose ya urbanizadas, se hallan sin construir. Desde el Concello de Pontevedra se precisa que, fundamentalmente, hay que atribuir esta situación a la crisis del sector inmobiliario.

Las principales bolsas de terreno se corresponden al polígono del Camino de la Torre (unidad 1) donde se prevén construir 229 viviendas; Tafisa (unidad 2) para 922; José Malvar-A Seca (unidad 9) para 366; Pedra do Lagarto (unidad 13) para 530; Juan Carlos I-A Parda (unidad 14) para 313; Joaquín Costa-Eduardo Pondal-12 de Novembro (unidad 18) para 948 y Pintor Colmeiro (unidad 19) para 258. A estas hay que sumar el polígono de la ONCE, que no tiene número en el vigente planeamiento urbanístico porque es posterior y que contempla la construcción de otras 258 viviendas.

En algunas de estas unidades los promotores llegaron a solicitar licencia de obra para alguno de los edificios previstos ante el Concello de Pontevedra. Sin embargo, estas autorizaciones administrativas caduaron porque los distintos proyectos no lograron la financiación suficiente para poder llevarse a cabo. Los polígonos más grandes, correspondientes a Tafisa y al entorno de Joaquín Costa, se encuentran ya urbanizados. La primera de estas unidades está pendiente de ser entregada al Concello por parte de Lar. Los técnicos están comprobando la adecuación de las obras de urbanización y si se ha ejecutado todo lo que figuraba en la planificación. En el caso de la unidad de Joaquín Costa está ya entregada al Ayuntamiento.

A la hora de computar las 4.300 viviendas previstas en los suelos urbanizables pero sin construir, no se han incluido los casos de licencia directa, aquellos solares del centro urbano, que se hallan yermos o con edificios más pequeños de lo que el plan admite para su desarrollo futuro.

Desde el departamento de Urbanismo, dirigido por el edil socialista Antón Louro, se incide en que «el problema del desarrollo urbanístico de la ciudad no es tanto la falta de capacidad de crecimiento, ni la falta de disponibilidad de vivienda construida, sino más bien la imposibilidad de materializar el crecimiento en ciertos espacios intersticiales hacia los que la ciudad ha crecido un tanto desordenadamente en las últimas décadas». Se trata de bolsas de terreno no consolidados, parcelas que no se incluyeron como unidades de actuación y que se gestionan con licencia directa. Sin embargo, en la actualidad no se pueden construir porque carecen de servicios básicos.

Por último, también se da la circunstancia de que en los últimos años se ha desarrollado un polígono de iniciativa privada en el entorno de Campolongo, al lado del edificio administrativo de la Xunta. La sociedad promotora tuvo que tramitar un plan urbanístico y prevé construir ahí otras 220 viviendas.

El problema de la falta de financiación también ha golpeado fuerte a los demás municipios del entorno de Pontevedra. El caso más destacado es Sanxenxo, donde el estallido de la burbuja inmobiliaria se llevó por delante a algunas de las empresas más emblemáticas del sector. Así pues, han entrado en procesos concursales o directamente han desaparecido algunas de las promotoras que eran propietarias de unidades de actuación o de suelos urbanizables donde tendrían cabida cientos de chalés si todos estuviesen construidos.

En algunos de estos casos, los proyectos paralizados por la crisis del ladrillo habrían supuesto la consolidación del entramado urbano entre Sanxenxo y Portonovo. Es el caso de los terrenos adquiridos en su día por Emprosal 16 entre la discoteca Zoo y el Gadis, en la carretera que une la capital turística con Baltar. La creación de una amplia zona residencial en este entorno está por ahora paralizada esperando tiempos mejores.

En otros casos, las viviendas están en pie, pero no se venden. Por ejemplo, en A Revolta, en Vilalonga, las grúas que adornaron el paisaje durante los años previos a la crisis se han reducido a dos, una de ellas está junto al esqueleto de un bloque de viviendas donde aparentemente no se mueve un ladrillo desde hace tiempo. Y este panorama se puede extender a otros ámbitos del municipio.

 

Fuente: http://www.lavozdegalicia.es/noticia/pontevedra/2013/11/24/pontevedra-4300-viviendas-autorizadas-construye/0003_201311P24C2991.htm

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